Una estrella más dejó de brillar

El guitarrista B.B. King, de 89 años dejó este mundo el pasado 14 de mayo mientras dormía en su casa de Las vegas. “El rey del Blues” asciende al cielo para conformar la eterna melodía que sonará por siempre en nuestros corazones.

Riley Ben King tenía una salud muy deteriorada, y desde sus sueños cruzó el umbral celestial. Con sus dedos hizo gemir a Lucille (nombre de su inseparable guitarra Gibson) desde 1946, en Menphis. Consiguió un estilo innovador que mezclaba una armonía rural con la vitalidad eléctrica de la ciudad, con el que renovó al Blues de la época.

Este octogenario músico, una leyenda indiscutible, con los años se volvió más lento pero su magia siempre intacta sembró reverencia y admiración en los nuevos artistas del género. Se fue una parte de la historia, y por eso, desde aquí lo recordamos con Walkin’ and cryin’ (Caminando y llorando) porque una estrella apagó su luz.

Eduardo Pérez G.