¿Realidad o Fantasía?

410437Según una encuesta pública en Capital Federal, Daniel Scioli sería el próximo presidente de Argentina con una notable diferencia de las otras fórmulas. ¿Se repetirá la cifra del año 2011?

No hemos de fiarnos de los informes brindados por los medios, ya que éstos sufren algunos retoques que van de acuerdo a los intereses de cada uno. Por eso, fue necesario salir a la calle y palpar la opinión pública por “motu proprio”. ¿Quién ganará las elecciones a presidente de la nación? Entre dudas y certezas el 50% de los encuestados dio ganador al ex deportista náutico, un 25% a Mauricio Macri, otro 12% para Jorge Altamira, fundador del Partido Obrero, y un 13% repartido entre otros (incluidos Sergio Massa y Elisa Carrió).

La respuesta al interrogante: ¿A quién votarías? Generó percepciones directamente proporcionales a medida que razonaban. Al resultado se vincularon variantes que van de la conservación de los beneficios sociales, la justicia y hasta la participación de Florencio Randazzo. Uno se preguntará ¿Cuánto influyó su retiro de la candidatura? Mucho. Evidentemente, la reunión donde determinó alejarse de la competencia fue crítica, debido a que dividiría las aguas en el FPV, es decir 1/3 de los encuestados eligió a Scioli pero prefería a Randazzo.

Mientras tanto, están los que apuestan por la continuidad del modelo “K” y los que piden un cambio absoluto. Ésta fuerte pugna ambientó la totalidad de respuestas, distribuyéndose el 50% restante en diferentes alternativas.

¿Otra vez sopa?

Estos resultados darían la impresión de un triunfo del Frente Para la Victoria con un número similar al épico 54%, pero no, el margen podría ser inferior. La serie de decisiones desafortunadas que tomó el oficialismo tales como el impuesto a las ganancias, cepo cambiario, políticas erradas contra la inflación y el exagerado gasto público en el fútbol, anuncian un devenir. Aunque el kircherismo deterioró su imagen, la gente es consciente, pero por miedo a una crisis aún más profunda de la acostumbrada prefiere votar malo conocido que “bueno” por conocer.

Eduardo Pérez G.