Los escollos de Dios

Dios-uno-y-trino-300x161

La idea o la existencia de Dios es necesaria para poder entender la trascendencia del hombre o el fin por el cual él está en la tierra. Pero se ha religado a incontables credos que la distorsionaron y como consecuencia nadie sabe la verdad y todos creen tenerla.

Desde hace tiempo existe una contradicción de la idea de Dios, sinónimo de perfección o  imagen que todos deber buscar. Desde el punto de vista teocéntrico, ésta cosmovisión coloca a Dios como un ser perfecto al que todos deben imitar. Según el Nuevo Testamento de la Biblia, en Mateo 5:48 expresa que: “Sean perfectos, así como su Padre Celestial es perfecto”. Pero, en el mismo libro y otros más, al momento de darle cualidades le dan las más espantosas: ser todopoderoso, celoso, irritable, vanidoso y egoísta. 

¿Por qué buscar la perfección en él si él es tan imperfecto? ¿Qué se busca con ésta contradicción de un ser perfecto e imperfecto al mismo tiempo?  ¿Por qué invocar a un Dios imperfecto? O ¿Por qué atribuirle la perfección a un ser imperfecto? Un tanto inverosímil resulta la idea de Dios aplicada a la religión.

Esta idea de Dios bueno/ Dios malo se utilizó a través de la historia por la iglesia como método de control social a través de la culpa, el temor y determinación del destino. El Antiguo Testamento y el Nuevo describen a este Ser Supremo con cualidades contrarias. Por tal motivo la iglesia (entiéndase a iglesia como institución y no una religión en particular) utilizó la idea Dios (perfecto/imperfecto) para perpetuar su dominio.

Con el correr de los siglos las autoridades suprimieron pasajes, por conveniencia o por no entender el simbolismo, de la Biblia. Yo creo que fue por ambas, para que el poder en tiempos soberanos fuera indiscutible. A través de la historia la deformación de la idea de Dios trajo como consecuencia: manipulación, razas, guerras y muertes, persecuciones, conversiones forzadas, miseria y confusión.

Esa idea de la que hablaba Descartes en la que reconoce que hay una substancia suprema e infinita que le otorgó la existencia y dejó impreso en su consciencia la Idea de Dios. Una idea innata que el creador dejo impresa en nuestro ser para reconocer que es supremo, buscar su sabiduría  y agradecer nuestra existencia.

René Descartes